PRIMERA PLANA: Viajes de placer y corrupción

enero 4, 2015

El peso mexicano inició el año con una importante pérdida de paridad cambiaria con el dólar, la divisa se vendió este viernes en su cotización al menudeo en 15.15 pesos por unidad en ventanillas de Banamex, el nivel alcanzado ese día, tan sólo es superado por el precio de 15.25 pesos al que se llegó a vender el billete verde en bancos el 11 de marzo de 2009.

Lo anterior no fue impedimento para que Víctor Salinas Balam, delegado en Campeche de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) pasara el fin de año con su esposa, sus tres hijas y sus suegros en Nueva York, cuyo costo sólo por los 7 boletos de avión con destino Campeche – México D.F. – Nueva York es de aproximadamente 126 mil pesos.

A esto hay que sumarle que un tour de 5 días, 4 noches sin incluir alimentos ni atracciones tiene un precio de aproximadamente 848 dólares ($12,847.2 pesos) en agencias de viajes, es decir que el hospedaje y paseo por la ciudad costó casi 90 mil pesos al delegado, ex secretario privado del gobernador Fernando Eutimio Ortega Bernés y ex presidente del PRI en el Estado.

Y no es el único funcionario público que gusta de los viajes lujosos, ya que también José Román Ortiz Rodríguez, delegado administrativo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), presumió en redes sociales sus vacaciones decembrinas en Vail Mountain, Lionshead, en Colorado, el lugar más caro del mundo en estás fechas.

Pero ¿Qué podíamos esperar? Si su jefe directo Enrique Pérez Gómez, delegado de la SEMARNAT, quien gusta de aparecer en la sección de sociales de periódicos y revistas locales, también en recientes fechas adquirió camioneta de lujo y reloj de colección costoso para su esposa.

Esperamos que los recursos para solventar los lujos y viajes no provengan de actos de corrupción como sucede en la delegación SEMARNAT en Quintana Roo, por cierto una de las más corruptas del país según el titular federal de esa dependencia, denuncias de ONG’s e informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Y es que dado el crecimiento de Campeche a últimas fechas, convierten al Estado en una mina de oro para los encargados de vigilar que ninguna construcción afecte al medio ambiente: con tantos complejos turísticos construyéndose en la zona los sobornos están a la orden del día.

Los empresarios más turbios y poderosos a nivel nacional e internacional, dicen, compran a funcionarios locales para que les autoricen levantar obras en zonas prohibidas por su fragilidad ecológica.